


A través de nuestro Departamento de Diagnóstico ofrecemos el servicio de evaluación en las especialidades de audición, trastornos comprendidos dentro del espectro autista, lenguaje, habla, aprendizaje, psicología y psicomotricidad con el fin de identificar las dificultades y reconocer las fortalezas, orientar acciones preventivas y recomendar programas de estimulación o de intervención.
Evalúa a niños y adolescentes que, aun cuando se relacionan bien con las personas, demoran en comenzar a hablar o se apoyan con gestos para hacerse entender, tienen dificultades para comprender lo que se les dice, poco vocabulario para su edad, no construyen bien oraciones o les cuesta organizar sus ideas. Esta área no atiende casos de autismo, estos están a cargo de la Unidad de Trastorno del espectro autista (UDAD).
En menores de 1 año:
Entre 1 – 2 años:
A los 2 años:
Entre los 3 y 4 años:
Entre los 4 y 5 años:
Niños mayores de 5 años:
En menores de 1 año:
Entre 1 – 2 años:
A los 2 años:
Entre los 3 y 4 años:
Entre los 4 y 5 años:
Niños mayores de 5 años:
Evalúa el estado auditivo de bebés, niños, jóvenes y adultos, en el oído externo, medio o interno. Ofrece un diagnóstico preciso y, si es necesario, la implementación y adaptación de audífonos, así como programación de implantes cocleares. También realiza evaluaciones audiológicas para medir el estado del acúfeno (zumbido o pitido interno) y terapia de reentrenamiento para estos casos. En la etapa escolar y en niños con audición normal, la evaluación de procesamiento auditivo permite identificar las habilidades para diferenciar, reconocer, procesar e interpretar estímulos auditivos.
PÉRDIDA AUDITIVA
En bebes y niños
EN ADULTOS
PROCESAMIENTO AUDITIVO
PÉRDIDA AUDITIVA
En bebes y niños:
En adultos:
Procesamiento auditivo:
Evalúa niños que presentan torpeza en sus movimientos, limitado control corporal al desplazarse o retraso en habilidades como saltar, correr, trepar, entre otros (psicomotricidad). También evalúa las limitaciones en el control y regulación de los movimientos cuando no pueden permanecer sentados, se distraen, se les dificulta realizar actividades de la vida diaria. Además, se identifican dificultades para interpretar los estímulos recibidos a través de los sentidos; por ejemplo, niños que no toleran ruidos, tocar algunas texturas o ingerir algunos alimentos debido a su forma, color o textura (ocupacional/sensorial)
Niños menores a 18 meses:
Niños entre 18 y 24 meses:
Niños mayores de 2 años:
A los 3 años:
Niños menores a 18 meses:
Niños entre 18 y 24 meses:
Niños mayores de 2 años:
A los 3 años:
Evalúa a niños, jóvenes y adultos con dificultades para hablar en forma clara y continua. Identifica si existen alteraciones en el paladar, lengua, labios, posición de los dientes y músculos faciales, así como la apertura de la boca, presencia de frenillo lingual alterado, paladar hendido o fisura labio palatina, entre otras; relacionadas con la motricidad orofacial que interfiere con el habla. Además, se analiza la fluidez del habla, incluyendo la velocidad, el ritmo y la entonación para detectar riesgos de tartamudez o trabas al comenzar a hablar. También se evalúa la claridad y volumen de la voz o si es producida con esfuerzo.
Señales de alerta de dificultades en la voz
Señales de alerta de tartamudez entre los 3 y 5 años
Señales de alerta sobre dificultades para producir los sonidos del habla
Señales de alerta de dificultades en la voz
Señales de alerta de tartamudez entre los 3 y 5 años
Señales de alerta sobre dificultades para producir los sonidos del habla
Evalúa a niños, adolescentes y adultos. Entre los 4 y 5 años se analizan las habilidades básicas para el futuro aprendizaje de la lectura, la escritura y la noción de número. A partir de los 6 años se evalúan las áreas de lectura, escritura, matemáticas, atención, memoria, percepción y estrategias de aprendizaje. En universitarios se analizan las áreas de lectura y escritura, además de las estrategias de aprendizaje y hábitos de estudio. En adultos la evaluación se enfoca en dificultades relacionadas con el lenguaje escrito.
Al leer o escribir:
En matemáticas:
En situaciones de aprendizaje:
Al leer o escribir:
En matemáticas:
En situaciones de aprendizaje:
Bajo un enfoque interdisciplinario, ofrece un servicio de evaluación a niños y jóvenes con indicadores para el diagnóstico de un trastorno del espectro autista contemplando principalmente las áreas de: interacción social, comunicación / lenguaje, juego e intereses restringidos.
Realiza tres tipos de evaluación: psicológica, neuropsicológica y orientación vocacional:
Aspecto académico:
Evidencia cambios importantes en el rendimiento escolar, dificultades persistentes para aprender o seguir instrucciones y retraso en habilidades básicas.
Aspecto conductual:
Presenta onductas disruptivas, agresividad, desobediencia extrema o comportamientos impulsivos que afectan su funcionamiento diario.
Aspecto social/familiar:
Se observa roblemas para relacionarse con sus pares, aislamiento social, conflictos frecuentes en el entorno familiar o antecedentes de trastornos mentales en la familia.
Aspecto académico:
Evidencia cambios importantes en el rendimiento escolar, dificultades persistentes para aprender o seguir instrucciones y retraso en habilidades básicas.
Aspecto conductual:
Presenta conductas disruptivas, agresividad, desobediencia extrema o comportamientos impulsivos que afectan su funcionamiento diario.
Aspecto emocional:
Hay indicadores de ansiedad, tristeza, irritabilidad, autolesiones, pensamientos relacionados con la muerte o incapacidad para manejar el estrés.
Aspecto social/familiar:
Se observa problemas para relacionarse con sus pares, aislamiento social, conflictos frecuentes en el entorno familiar o antecedentes de trastornos mentales en la familia.
Bajo un enfoque interdisciplinario, ofrece un servicio de evaluación a niños y jóvenes con indicadores para el diagnóstico de un trastorno del espectro autista contemplando principalmente las áreas de: interacción social, comunicación / lenguaje, juego e intereses restringidos.
Evalúa a niños y adolescentes que, aun cuando se relacionan bien con las personas, demoran en comenzar a hablar o se apoyan con gestos para hacerse entender, tienen dificultades para comprender lo que se les dice, poco vocabulario para su edad, no construyen bien oraciones o les cuesta organizar sus ideas. Esta área no atiende casos de autismo, estos están a cargo de la Unidad de Trastorno del espectro autista (UDAD).
En menores de 1 año:
Entre 1 – 2 años:
A los 2 años:
Entre los 3 y 4 años:
Entre los 4 y 5 años:
Niños mayores de 5 años:
En menores de 1 año:
Entre 1 – 2 años:
A los 2 años:
Entre los 3 y 4 años:
Entre los 4 y 5 años:
Niños mayores de 5 años:
Evalúa a niños, jóvenes y adultos con dificultades para hablar en forma clara y continua. Identifica si existen alteraciones en el paladar, lengua, labios, posición de los dientes y músculos faciales, así como la apertura de la boca, presencia de frenillo lingual alterado, paladar hendido o fisura labio palatina, entre otras; relacionadas con la motricidad orofacial que interfiere con el habla. Además, se analiza la fluidez del habla, incluyendo la velocidad, el ritmo y la entonación para detectar riesgos de tartamudez o trabas al comenzar a hablar. También se evalúa la claridad y volumen de la voz o si es producida con esfuerzo.
Señales de alerta de dificultades en la voz
Señales de alerta de tartamudez entre los 3 y 5 años
Señales de alerta sobre dificultades para producir los sonidos del habla
Señales de alerta de dificultades en la voz
Señales de alerta de tartamudez entre los 3 y 5 años
Señales de alerta sobre dificultades para producir los sonidos del habla
Evalúa a niños, adolescentes y adultos. Entre los 4 y 5 años se analizan las habilidades básicas para el futuro aprendizaje de la lectura, la escritura y la noción de número. A partir de los 6 años se evalúan las áreas de lectura, escritura, matemáticas, atención, memoria, percepción y estrategias de aprendizaje. En universitarios se analizan las áreas de lectura y escritura, además de las estrategias de aprendizaje y hábitos de estudio. En adultos la evaluación se enfoca en dificultades relacionadas con el lenguaje escrito.
Al leer o escribir:
En matemáticas:
En situaciones de aprendizaje:
Al leer o escribir:
En matemáticas:
En situaciones de aprendizaje:
Realiza tres tipos de evaluación: psicológica, neuropsicológica y orientación vocacional:
Aspecto académico:
Evidencia cambios importantes en el rendimiento escolar, dificultades persistentes para aprender o seguir instrucciones y retraso en habilidades básicas.
Aspecto conductual:
Presenta onductas disruptivas, agresividad, desobediencia extrema o comportamientos impulsivos que afectan su funcionamiento diario.
Aspecto social/familiar:
Se observa roblemas para relacionarse con sus pares, aislamiento social, conflictos frecuentes en el entorno familiar o antecedentes de trastornos mentales en la familia.
Aspecto académico:
Evidencia cambios importantes en el rendimiento escolar, dificultades persistentes para aprender o seguir instrucciones y retraso en habilidades básicas.
Aspecto conductual:
Presenta conductas disruptivas, agresividad, desobediencia extrema o comportamientos impulsivos que afectan su funcionamiento diario.
Aspecto emocional:
Hay indicadores de ansiedad, tristeza, irritabilidad, autolesiones, pensamientos relacionados con la muerte o incapacidad para manejar el estrés.
Aspecto social/familiar:
Se observa problemas para relacionarse con sus pares, aislamiento social, conflictos frecuentes en el entorno familiar o antecedentes de trastornos mentales en la familia.
Evalúa el estado auditivo de bebés, niños, jóvenes y adultos, en el oído externo, medio o interno. Ofrece un diagnóstico preciso y, si es necesario, la implementación y adaptación de audífonos, así como programación de implantes cocleares. También realiza evaluaciones audiológicas para medir el estado del acúfeno (zumbido o pitido interno) y terapia de reentrenamiento para estos casos. En la etapa escolar y en niños con audición normal, la evaluación de procesamiento auditivo permite identificar las habilidades para diferenciar, reconocer, procesar e interpretar estímulos auditivos.
PÉRDIDA AUDITIVA
En bebes y niños
EN ADULTOS
PROCESAMIENTO AUDITIVO
PÉRDIDA AUDITIVA
En bebes y niños:
En adultos:
Procesamiento auditivo:
Evalúa niños que presentan torpeza en sus movimientos, limitado control corporal al desplazarse o retraso en habilidades como saltar, correr, trepar, entre otros (psicomotricidad). También evalúa las limitaciones en el control y regulación de los movimientos cuando no pueden permanecer sentados, se distraen, se les dificulta realizar actividades de la vida diaria. Además, se identifican dificultades para interpretar los estímulos recibidos a través de los sentidos; por ejemplo, niños que no toleran ruidos, tocar algunas texturas o ingerir algunos alimentos debido a su forma, color o textura (ocupacional/sensorial)
Niños menores a 18 meses:
Niños entre 18 y 24 meses:
Niños mayores de 2 años:
A los 3 años:
Niños menores a 18 meses:
Niños entre 18 y 24 meses:
Niños mayores de 2 años:
A los 3 años:
Fecha y hora de inicio: 20 de setiembre a las 7:00 de la noche.
Recuerden llenar el formulario de inscripción con los datos respectivos. Las vacantes son limitadas y se enviarán los códigos de acceso solo a las personas inscritas.